Nepal y el cuento de "La Vida"

Nepal_cuento_VidaUn hombre decidió pasar algunas semanas en un monasterio de Nepal. Cierta tarde entró en uno de los numerosos templos de la región y encontró a un monje sentado en el altar, sonriendo. 


Le preguntó por qué sonreía.
  • "Porque entiendo el significado de los plátanos", fue su respuesta.
Dicho esto, abrió la bolsa que llevaba, extrayendo de ella un plátano podrido.
  • "Esta es la vida que pasó y no fue aprovechada en el momento adecuado; ahora es demasiado tarde."
Seguidamente, sacó de la bolsa un plátano aún verde, lo mostró y volvió a guardarlo.
  • "Esta es la vida que aún no sucedió, es necesario esperar el momento adecuado."
Finalmente tomó un plátano maduro, lo peló y lo compartió con él.
  • "Esta es la vida en el momento presente. Aliméntate con ella y vívela sin miedos y sin culpas."

Este texto es solo un cuento, pero viene al caso. Es el día y hoy comienzo un gran viaje, por fuera y por dentro. Un proyecto, un reto, una aventura y un sueño. Un año después del terremoto de Nepal, quiero pisar ese país, ver de cerca su recuperación y si es posible continuar el proyecto "Nepal, te vamos a ayudar".

Dicen que Nepal, es un país para perderse y otros que lo es para encontrarse. Quizá ambos tengan razón y espero comprobarlo, tener tiempo para conocer su cultura, sus costumbres y sus gentes.


Seguro que disfrutaré con su espectacular patrimonio, el que aún se mantiene en pie y con el privilegio de colaborar con la recuperación de la Escuela y las sonrisas de esos preciosos niños y niñas, gracias a las aportaciones de mis amigos y amigas.
Nepal y el cuento de la vida
Quiero acercarme al techo del mundo y enviar desde allí arriba un beso enorme a las personas que han formado parte indispensable e importante de mi pasado y ya he perdido. 

Quiero caminar por sus senderos, junto a los Annapurna. Con los recuerdos de la gente que quiero, mis hijos, mi padre y hermano y de ti, de vosotros que formáis parte importante de mi presente y seguro que de mi futuro. 

Deseo cargar la mochila de sensaciones, de recuerdos, de felicidad, de sonrisas, de vida y guardar miles de sentimientos para el regreso. Cultura, turismo, solidaridad, trekking y fotografía. Toda una aventura, un sueño por vivir y como dice el cuento: un plátano maduro que pelar y compartir...., es la vida en el presente.

Cuando este artículo se publique estaré volando hacia Katmandú, a 8.000 km. Una distancia que evitará los abrazos y besos, pero nunca los recuerdos y sentimientos.

Comienzan mis "21 días en Nepal" y tú viajas conmigo.


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