SOY UN ESTÚPIDO (Relato)

By Fco. Cecilia - sábado, junio 29, 2013

Que me llamen estúpido no me afecta en absoluto, no me ofende. Lo soy. Y lo soy porque me considero falto de inteligencia y porque estoy estupefacto.
No comprendo las cosas que pasan a mí alrededor. A veces, gente más inteligente, la mayoría, me están explicando algo, yo pongo cara de máxima concentración y asiento. Pero mi interlocutor, que no es tonto, ya os digo, se da cuenta de que no me estoy enterando de nada, y muy educado, me dice, me estás entendiendo, yo, asustado, le contesto que sí, y él, o ella, me lo vuelven a explicar, porque se dan cuenta de que realmente no me entero.
Esto me pasa con casi todos los asuntos de la vida cotidiana.

El Estúpido.Decido cambiar la caldera de la calefacción y del agua caliente. Consulto con varios proveedores, unos me dicen que la caldera ha de ser estanca, porque“nkuksjiop, ejl njuftorpd potit”, yo, por supuesto, asiento, y me quedo convencido. Pero otro me dice, que qué barbaridad que la caldera que tengo que poner tiene que ser de condensación ya que dadas las condiciones de mi terraza “mañlsdf kgtrcop hjknmples ro”, evidentemente.

Llevo el coche a la revisión de los 140.000 Km. Me dicen que es cosa de poco, que la gorda fue la anterior y será la siguiente. Se quedan con el coche, y el día antes de recogerlo, según las previsiones, me llaman y me dicen que si no he observado un “mlkitesd" cuando "ikjhrtbfmnid” y que esto está provocando “lkjytrfury iofmd emipter”. Le digo que ahora que lo dice, que me parece que sí. Me comenta que ya que lo tiene abierto sería el momento de arreglarlo, les agradezco la deferencia y me quedo aliviado, no vaya a ser que me deje tirado. Por cierto, me dice al final de la conversación, serán chiquicientos. Joder, igual que la última vez!!, me lamento para mis adentros.

En el mercado tengo que comprar pescado. No tengo claro qué quiero. Quizás merluza; le pregunto al pescadero que qué tal, me dice que superior, recién pescada en los caladeros de “jieruiejni”, que está fresquísima, que me fije en el brillo de las“fgiugiueriendi” y en el color de “hjfjyeuiyreiudjhk”, que vamos, que tenga cuidado que lo mismo me suelta alguna fresca. Al lavarla me parece que se desmigaja con facilidad. Al comer, la noto un poco rara, como si picara un poco. Debe ser el ajo. Lo malo es que no lleva ajo.

Y así, una tras otra. Menos mal que me salvan los listos.
Estupefacto. De verdad que no entiendo nada.

Los bancos, las cajas de ahorro, los inversores de alto riesgo, el desarrollo urbanístico salvaje y sin medida, políticas ultraliberales, gobiernos neoconservadores o socialdemócratas sin agallas nos han llevado a la ruina. Nuestros políticos, nuestros economistas, especialistas y tertulianos varios, intentan explicárnoslo. Lo que ha pasado es que “ñlkidjfkuen ojirmdkldkie lisoejcjeuufm”, por eso “kjrufnfuysdbeidn” y las consecuencias son “mdkdkkfguridf”.

Mentira, las consecuencias son miles y miles de parados, miles y miles de pequeñas empresas abocadas a la desaparición. Países intentando salir adelante, ahogados por su injusta deuda externa, con sus mercados reventados por las políticas proteccionistas de los países ricos.
Nos han vendido que el mercado libre es la solución, que no hay alternativas al capitalismo, qué cuanto menos regulado mejor, porque “lkjkdfuierjdjk, kiotrimndsuie hu jigak” y será mucho mejor para todos.
Mentira, la codicia es lo único que les mueve, les importa un higo como vivan los demás, las clases másdesfavorecidas o los países más pobres. Mienten como bellacos al decirnos que es legítimo que los ricos ganen más y más porque así de sus migajas siempre nos llegará algo. Es el famoso reparto por filtración de los neoconservadorses, de los economistas de la escuela de Chicago, pero la verdad, incluso para un estúpido como yo, es otra, lo único que pretenden es ser cada vez más ricos.

Y si las cosa van mal, entonces ya se les entiende perfectamente, el estado, los ciudadanos tienen que salvarnos; hijos de mala madre, salvadnos, que luego volveremos a repartir migajas.
Además de estúpido, estoy enfermo. Me salva que en este país la seguridad social es universal. Lo que pasa es que en este asunto, como en la educación, la cosa se está poniendo fea, al menos en esta Comunidad (Madrid).
Lo que vamos a hacer, dicen y hacen, es que en los hospitales, y algunos centros de salud, sean gestionados con distintas fórmulas de gestión que permitirán que“hjksdfhkeruidhj nium, hjyebruiis” y así obtener “jkluioeyhoidfu”. Lo que veo después de una larga y dura experiencia es que cada vez está más deteriorado el sistema público, pero qué sabré yo.

Los que no son tan estúpidos como yo están empezando a huir de la quema, sálvese quien pueda, en cuanto tienen la posibilidad optan por los colegios o la sanidad privada.

La verdad es que siento que el discurso incomprensible está bastante claro.

Soy un estúpido (León Coque)


Fuente: Relatos en ccooweb Un relato publicado en abril del año 2009 por algún trabajador con el seudónimo de León Coque. Ya en aquellos momentos el escritor veía clara la especulación y la falta de escrúpulos de algunos, que ahora vemos y sufrimos tan de cerca.

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2 comentarios

  1. ¡Si, que sabremos! Y lo triste es que si los de la Escuela de Chicago no han pegado una, y nos tienen como nos tienen, los otros,los mas izquierdosos y que les votamos por simpatìa o por hartazgo, esperando ver el milagro, con sus privatizaciones y otras ignorancias eonòmicas, llevan a los paìses a la quiebra total como pasa en mi querida Venezurela... ¿y que tal el "milagro" brasileño?

    saludos

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    1. Querida Adelfa, está el mundo..... que si no fuera por nuestros sueños y nuestras luchas, estaría perdido.
      Seguimos luchando y seguimos soñando con un mundo mejor. Abrazos.

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